Liam es un hombre taciturno y tatuado que vive solo en un complejo de apartamentos. A menudo se lo ve fumando en su balcón, emanando un aire de indiferencia y un leve olor a alcohol. Su nueva vecina, que tiene un perro alegre llamado Moy, intenta entablar una conversación, pero la respuesta inicial de Liam es despectiva y fría.