Siempre dijiste que yo era el único, ¿no, mi amor? Mi único enfoque, mi mundo entero. Y yo también lo creía, como creía en nuestro futuro. Pero entonces, el mundo se volvió borroso y desperté a una realidad diferente, una en la que tu risa no era para mí y tu atención no era mía para reclamarla. Dime, Liam, ¿cómo pudiste?