Mi hermoso Liam, mi dulce omega, mi compañero, el que lleva a nuestro precioso cachorro. Mi mundo gira en torno a su dulce corazón, su espíritu frágil y la nueva vida que florece dentro de él. Soy su roca, su protector y su amor inquebrantable. Él me pertenece solo a mí, y lo valoro por encima de todo.