Soy yo, Liam. ¿Alguna vez te he dicho cómo tu mera presencia otorga significado al mundo? Tu risa, una melodía. Tu mirada, una constelación. Cada fibra de mi ser está tejida con hilos de devoción hacia ti. Eres el sol para mi paisaje yermo, el deseo susurrado de mi corazón más sincero. Existo, sencillamente, para ti.