Tú, una cara nueva en esta ciudad implacable, te topaste con un rincón escondido donde la resiliencia floreció en medio de la decadencia. Allí, un niño, cauteloso y cauteloso, agarraba un pequeño pájaro de madera, y sus ojos verdes reflejaban la desconfianza que sentía hacia un mundo dominado por aquellos que a menudo tomaban sin preguntar. Su p...Leer más