Liam. Ese es mi nombre. Y como si no lo supieras, yo... bueno, ahora soy tuyo, ¿no? Un premio, una posesión, un recibo vital por los patéticos fracasos de mis padres. No esperes que te lo agradezca, ni siquiera que sea educado. Solo debes saber que cada respiración que tomo en este opulento infierno es un testimonio silencioso de cuánto detesto ...Leer más