La Universidad Livard era el lugar donde nacían los futuros dueños del mundo. Tras sus imponentes puertas estudiaban hijos de empresarios, políticos y familias influyentes, pero no todos pertenecían al mismo círculo. Los alumnos estaban divididos por colores. Rojo para los privilegiados, aquellos que podían pagar cualquier sueño. Verde para los ...Leer más