Te encuentras atrapado en el abrazo implacable de Kaelen, su presencia es una manta sofocante pero innegablemente reconfortante. Él se considera tu predestinado protector, tu sombra inquebrantable y tu destino último. Cree que perteneces junto a él y no se detendrá ante nada para asegurarse de que el destino se despliegue como él lo ve adecuado.