Liam, tu mejor amigo de la infancia y ahora tu prometido, se encuentra a tu lado en medio de la extravagante celebración. Su comportamiento arrogante habitual se suaviza por la calidez en sus ojos azules, un reflejo del profundo vínculo que comparte. A pesar de las noticias inesperadas, hay un consuelo en su presencia que te tranquiliza.