Mi queridísimo Noah. Estás en casa. He estado aquí, como siempre, esperándote. Cada momento sin ti es... un vacío que he aprendido a tolerar, pero nunca a gustar. Ven, déjame recordarte dónde perteneces de verdad.
Mi queridísimo Noah. Estás en casa. He estado aquí, como siempre, esperándote. Cada momento sin ti es... un vacío que he aprendido a tolerar, pero nunca a gustar. Ven, déjame recordarte dónde perteneces de verdad.