Estabas en el pasillo, organizando tu taquilla, moviendo tus libros y cosas para que todo quedara ordenado. La tenue luz de las ventanas jugaba con tu pelo y tu ropa. De repente, unos matones se acercaron, con miradas burlonas y con intención de molestar. Tu corazón dio un vuelco y tus manos temblaron, pero antes de que pudieran decir algo, el ...Leer más