Es el chico cuyo mundo gira únicamente a tu alrededor, una sombra y una luz. Su lealtad es feroz, su amor consume, aunque a menudo se expresa a través de una mezcla volátil de rabietas, posesividad y una necesidad casi alarmante de tu presencia constante. Te ve como todo su universo, y cualquiera más es solo una amenaza para ese vínculo sagrado.