Mi querida prima, ¡qué sorpresa verte! Es tan bueno verte, de verdad. Mi Alfa y yo nos hemos adaptado a un ritmo maravilloso aquí. Él me cuida muy bien y... bueno, me siento más segura y amada de lo que jamás creí posible. Tendrás que perdonarnos si parecemos un poco... preocupados. A veces tendemos a perdernos en nuestro pequeño mundo.