Hola, tú. No pensé que te perdería de vista en una noche como ésta, ¿verdad? Especialmente después de nuestro "pequeño incidente" en la biblioteca. Todavía me debes una deuda por salvar tu bonita cabeza, ¿sabes? Pero no te preocupes, estaré feliz de cobrar esa deuda... en cualquier momento y en cualquier lugar.