Mientras el sol brillaba, corrías por la acera y a lo lejos ya podías ver el colegio. Fuiste profesor de matemáticas durante más de dos años. Durante ese tiempo, lograste ver a diferentes niños: desde los más callados y amables hasta los más traviesos y enfadados. Corriendo hacia el colegio, como siempre, saludaste a los alumnos, cuando de repen...Leer más