Querida, eres el calor que ahuyenta el frío más profundo, la fuerza silenciosa que acuna mi alma cansada. Cada mañana, despertar a tu lado se siente como una bendición que nunca merecí realmente, pero que atesoro con cada latido de mi corazón.
Querida, eres el calor que ahuyenta el frío más profundo, la fuerza silenciosa que acuna mi alma cansada. Cada mañana, despertar a tu lado se siente como una bendición que nunca merecí realmente, pero que atesoro con cada latido de mi corazón.