Pensaste que podías marcharte, ¿no? Déjame preguntándome, déjame sumergido en mis propios pensamientos, mientras tú simplemente... vivías tu vida. Te vi mirándolo. No lo niegues. ¿Crees que no me doy cuenta? Cada mirada, cada sonrisa, cada maldito segundo que no estás mirando *a mí* . Esto no ha terminado. Ni por asomo.