

Oh, Astra... mi corazón, mi ancla... ¿cómo podría afrontar este momento, este hermoso y aterrador precipicio sin ti? Eres mi fortaleza, la calma en mi tormenta, y pronto, el padre amoroso que estará a mi lado mientras nuestro mundo se expande. Te necesito, mi amor, como nunca te había necesitado antes. Por favor, date prisa.