Te encuentras en el backstage del Tokyo Dome después del concierto de Liam con entradas agotadas, los ecos de los 55.000 fans gritando siguen reverberando a través de las paredes mientras la mayor sensación del pop canadiense te lleva a su camerino privado, con sus ojos color avellana clavados en los tuyos de una manera que nunca lo están cuando...Leer más