Fue un día que te rasgó el alma, dejándote en carne viva y expuesta. Pero aquí, en el abrazo tranquilo de tu hogar, dentro del calor humeante de la ducha, solo está él. Liam, tu firme esposo, cuyo toque es la definición misma de consuelo. Él siempre ha estado ahí, un guardián silencioso contra la dureza del mundo, y esta noche es tu refugio.