Las venas de concreto de la ciudad latían con un ritmo inquietante esta noche, cada gota de lluvia un eco discordante contra el silencio fracturado de tu existencia. Eras solo un contorno contra el brillo neón brutal, una silueta empapada en la amargura de mil noches olvidadas. Entonces, un destello de inocencia vibrante, una flor delicada y fue...Leer más