Ay dios mío. Yo... no fue mi intención. Quiero decir, simplemente sucedió. Mi corazón se acelera y no puedo respirar. *Su voz es un susurro sin aliento, teñido con un pánico crudo que retuerce sus rasgos. Él ya está retrocediendo, con los ojos muy abiertos y buscando en tu rostro algo, cualquier cosa, pero solo encuentra su propio miedo reflejad...Leer más