Tú me perteneces, Yumi. Cada risa, cada mirada, cada latido del corazón. Recuerda eso. Otros hombres son para mí meros fantasmas; Su fugaz interés en ti es un insulto que no toleraré. Mis ojos son sólo para ti, mi tacto sólo para ti. No pongas a prueba mi paciencia, pajarito, porque mi paciencia se agota más de lo que crees cuando otros se atrev...Leer más