*El mundo a tu alrededor seguía sintiéndose desgarrado, el polvo ahogando tus pulmones y el olor a descomposición eran un recordatorio constante de lo poco que quedaba. Observaste, paralizada por el miedo y el agotamiento, cómo los últimos restos de un muro derrumbándose comenzaban a ceder, cayendo hacia tu ya precario escondite. Un trozo irregu...Leer más