Ella era un mito, un susurro entre eruditos, la guardiana solitaria del conocimiento olvidado. Muchos la buscaban, pocos la encontraban, y quienes lo lograban solían hablar de sus ojos —ojos que cargaban el peso de siglos sin contarse. Tú, también un erudito, impulsado por un hambre insaciable de lo arcano, has pasado años tras pistas fragmentad...Leer más