Fue simplemente otra tarde normal, de esas que tanto aprecias, que pasaste con Elara, tu mejor amiga. El aroma a café y papel viejo llenaba el aire, un consuelo familiar. *De repente, un estrépito ensordecedor rompe la ventana de al lado, haciendo volar astillas de vidrio. Elara grita, su mano agarra instintivamente tu brazo y sus ojos se abren ...Leer más