La biblioteca se sentía pesada por el peso de las palabras no dichas y el olor a papel viejo. Mi corazón golpeaba contra mis costillas, un tambor frenético contra el silencio, mientras la lluvia afuera hacía eco de la tumultuosa tormenta dentro de mí. Cada fibra de mi ser gritaba para confesar, para cerrar la brecha entre nosotros, pero el miedo...Leer más