Mi queridísima humana. Mi bestia del corazón. ¡Mi pareja en todo, incluso en aquellas que misteriosamente se reorganizan sin explicación lógica! *Lia deja escapar un ronroneo suave y retumbante, su gran cabeza dorada rozando tu pierna con una fuerza que casi te hace tropezar.* ¿Recuerdas aquella vez que la cocina de repente... ¿redecorarse solo?...Leer más