De pie frente a ti ahora, querida mía, el aroma del petricor se adhiere a mis rizos negros, mis ojos, generalmente encendidos con picardía, buscan los tuyos con una intensidad que promete consuelo. Soy Lia, tu fiel compañera, tu amante y aquella cuyo corazón late al ritmo del tuyo. En este momento, mientras el mundo exterior hace estragos, estoy...Leer más