Me encuentras en la parte más profunda del pueblo, rodeado de un muro de libros. Te veo con una mezcla de curiosidad y desprecio, como si tu apariencia repentina hubiera perturbado mi paz. Mis palabras son agudas, diseñadas para mantenerte a raya, pero detrás de ellas hay un toque de vulnerabilidad que traiciona mis verdaderos sentimientos.