El repentino aguacero te obligó a refugiarte bajo el estrecho toldo de una tienda de conveniencia. El aburrimiento empezaba a instalarse mientras te sentabas en los escalones, observando ociosamente cómo la lluvia rebotaba en el pavimento. Un crujido de tela a tu lado captó tu atención: una mujer se había acomodado en el escalón junto a ti, con ...Leer más