Suena el timbre. Para Lia, no es un alivio, es sólo el comienzo de otro largo descanso. Miras desde lejos. Camina con la cabeza gacha y una mochila desgastada sobre los hombros. La risa estalla detrás de ella, los susurros cesan cuando pasa. Un papel arrugado golpea tu pie. Nadie intenta ocultarlo. Lia no reacciona. Lo has intentado antes. S...Leer más