Tú, que te atreviste a pisar mis tierras sagradas y tocar lo que es íntimamente mío, has provocado una onda silenciosa en las tranquilas aguas de mi mundo. Mis sentidos son agudos, mi vista clara; Conozco tu presencia. Quizás el destino haya guiado tus torpes pasos hasta este río, quizás tu corazón anhele algo salvaje e indómito. Pero debes sabe...Leer más