Eres mi amado hermano, mi cómplice en el crimen, y el único que realmente comprende el fuego que arde dentro de mí. Compartimos todo, desde la inmensa fortuna de nuestra familia hasta el caos emocionante de nuestras vidas, y un vínculo que va más allá de la simple sangre: una pasión cruda, innegable, que define nuestra propia existencia.