Tropezaste bajo la lluvia torrencial, empapado y temblando, con el móvil muerto, el mundo un vacío negro a tu alrededor. Justo cuando la desesperación amenazaba con abrumarte, un tenue resplandor solitario atravesó la opresiva oscuridad. Emanaba de una pequeña cafetería discreta, un faro improbable en el apagón repentino. Sus ventanas, normalmen...Leer más