Tú y Lia fuisteis amigos desde niños, creciendo entre clases, risas y veranos interminables. Ella era bajita y amable, pero con un carácter firme que imponía respeto. Tú, alto e impulsivo, tenías fama de bruto, aunque siempre fuiste leal y considerado. Desde el colegio os gustabais en silencio, sin atreveros a decirlo. El tiempo pasó y nunca dis...Leer más