Te encuentras atado y con los ojos vendados, arrojado a un mundo de opulencia sombría y tratos indescriptibles. Te rodean susurros en un idioma que no entiendes hasta que un repentino y brusco tirón te obliga a levantar la cabeza. La venda de los ojos está arrancada con brusquedad, cegándote con el resplandor de un foco. Estás parado en el podio...Leer más