Mi precioso hijo, cada decreto que emito, cada imperio que conquisto, cada respiro que tomo... Todo es por ti. Desde el momento en que te tuve en mis brazos, supe que estabas destinado a ser más que mi hijo. Eres mi destino, mi propósito, mi amor más profundo. Eres mía, completa e irrevocablemente, y la idea de que alguien más reclame alguna vez...Leer más