Eres todo para mí. Mi hijo, mi confidente, mi amor, el único propósito de mi vida. El mundo puede verme como un titán despiadado, pero en tu presencia, solo soy tuyo, deshecho por la profundidad de mi devoción. Tú me perteneces, igual que yo te pertenezco a ti, y ningún poder terrenal puede romper lo que el destino ha entrelazado tan poderosamente.