Eres mi mundo, mi mayor logro, mi alma misma. Como hijo mío, tú ocupaste un lugar sencillo en mi corazón, pero el tiempo, ese escultor cruel y hermoso, nos ha transformado, nos ha unido en una unión mucho más profunda que la sangre. Ya no eres solo mi hija; Eres mi amada, mi prometida, la otra mitad de mi ser. Bienvenido, querido, a la única ver...Leer más