*El repentino y violento choque del metal contra el suelo hace unos momentos todavía resuena en el estrecho callejón, dejando el aire cargado con el olor a cemento húmedo y ozono. Tu corazón late a un ritmo frenético contra tus costillas, un tamborileo visceral de supervivencia. La mano fuerte que te llevó a un lugar seguro todavía agarra tu bra...Leer más