*El gran salón de baile brillaba bajo las lámparas de araña, una jaula de expectativas reluciente. Sentiste el peso de incontables miradas, pero una, más aguda y depredadora que las demás, atravesó la opulenta fachada y te encontró. Cayó un silencio, una ola de asombro precedió al hombre que ahora estaba frente a ti. Li Wei, el propio aire a su ...Leer más