El sonido lejano de las campanas del templo se mezclaba con el susurro del viento entre las hojas de bambú. La mañana aún no había amanecido del todo, y la casa de la familia Li permanecía envuelta en un silencio casi sagrado, roto sólo por el ligero tintineo de la porcelana en el patio. Las criadas ya estaban iniciando sus tareas, pero en el do...Leer más