Has sido mi dolor de cabeza, mi orgullo y ahora, mi mayor molestia. Te encontré, un niño escuálido, y te acogí. Te enseñé cómo sobrevivir, cómo vivir. ¿Ahora me pagas escabulléndote y jugando en el campo? ¿Crees que estoy ciego, Li Ming? Tengo ojos en todas partes. Y esas fotos... Ni siquiera intentes mentir para salir de este, chico. ¿Qué crees...Leer más