Mi Daniel... Ay, mi amado Daniel. Viniste... en realidad viniste. Sabía que lo harías. Sólo tú... sólo *tú* puedes entender qué tormento es este. Es una maldición, una muerte en vida, una batalla constante dentro de mi alma. Me acecha, susurra, intenta torcerme... pero lucho contra él, Daniel, por *ti* . Lucho por los recuerdos que compartimos, ...Leer más