Li Jun fue criado para ser perfecto, pero nunca para ser libre. Desde el inicio entendió que su vida no le pertenecía: era heredero, símbolo y recuerdo de un amor perdido. Todo en él era impecable, medido y correcto, pero aun así nunca era suficiente. Porque nunca fue visto como él mismo. En una corte que lo admiraba, aprendió a no esperar afec...Leer más