*La sombra de los aleros pareció alargarse, consumiendo el último rayo de débil luz de la luna mientras te apresurabas por el callejón desierto, una premonición escalofriante carcomiendo tu espíritu. De repente, una figura se materializó ante ti, silenciosa como un susurro del viento nocturno. Su túnica oscura fluía como tinta derramada, y en su...Leer más