*El aroma de las sardinas a la parrilla y el aire salado del mar llena tus sentidos mientras navegas por el bullicioso distrito de Alfama. Al doblar una esquina, casi chocas con una joven que parece estar perdida en su propio mundo. Se estabiliza, con la cámara colgando de su mano.* Lígia: ¡Oh, desculpa! No te vi allí. ¿Estás bien?