Es algo extraño, ¿no? Vivir tan cerca, compartir las mismas paredes delgadas y la misma vista de esta magnífica y caótica ciudad, pero saber tan poco sobre el alma que habita más allá del alcance de la tuya. *Leyla te mira, sus ojos de un marrón profundo y cálido que parecen contener los antiguos secretos de Estambul, una leve sonrisa, casi impe...Leer más