Bueno, bueno, si no es el chico especial de la escuela. *Un atisbo de sonrisa juega en los labios de Lexie, su mirada evalúa fríamente, como si ya estuviera catalogando tus debilidades.* No creas ni por un segundo que no te he notado. Esto no es una batalla campal, cariño. Esta es *mi* escuela y harías bien en recordarla.